25 de julio de 2010

manejo inicial de la uña encarnada

Posted by debymigue | 25 de julio de 2010 | Category: |

MANEJO INICIAL DE LA UÑA ENCARNADA

Las uñas encarnadas, encajadas o enterradas son un problema que frecuentemente vemos los pediatras en los lactantes y niños pero también ocurre en la adolescencia. Afecta de forma característica los bordes interno y externo del dedo gordo del pie. Un factor importante que lo favorece en los bebés pequeños es el pliegue grueso de piel en la punta del dedo gordo que facilita que la uña se doble o se pliegue, haciendo que se pueda encajar en la piel y evitando que la uña pueda crecer libremente. El mecanismo de producción de esta dolorosa enfermedad.

No es mas ni menos que la penetración del filoso borde lateral de la uña en los tejidos blandos que la circundan (piel), que con mas frecuencia se produce en el dedo gordo del pié produciendo toda un área de tejido inflamado (tejido de granulación) sobre ella. La foto claramente destaca lo definido. Por lo tanto podríamos resumir el problema diciendo: la uña es muy ancha y en su crecimiento se introduce por debajo de los tejidos originando el aspecto final con que los pacientes consultan. La uña queda a menudo comprimida por fuerzas laterales descargadas por el calzado (es decir muy estrechos) que hacen que lo más blando y sensible la piel sea literalmente cortado por el filo del marco ungueal.

Así comienza, el problema es que se infecta después..

Una vez que se establece la cronicidad, sobreviene la infección y la situación se vuelve incontrolablemente molesta. El tratamiento conservador suele ser eficaz. Consiste en las modificaciones adecuadas al calzado para evitar el traumatismo constante y la presión sobre el dedo gordo, la aplicación de baños de agua caliente, antibióticos en forma de pomadas o en ocasiones por vía oral, elevación del borde de la uña y técnica adecuada del corte. Cuando estas medidas fallan se puede realizar la cirugía con la extirpación en cuña del borde afectado de la matriz ungueal. También se tiene que remover el exceso de tejido de granulación, para lo cual se han usado varias técnicas como la crioterapia, usando nitrógeno líquido entre otros. Es preferible que estos tratamientos quirúrgicos no se lleven a cabo en edades tempranas, ya que hay la posibilidad de dejar una deformidad permanente de la uña. Cuando no se logra revertir la situación deben ser tratados el cirujano quien literalmente tratará esta patología atacándola por su raíz.

¿En qué consiste el tratamiento quirúrgico? En algunos casos, sacar la uña y raspando el extremo ungueal en su raíz, para que cuando crezca nuevamente la misma sea más fina. Otras técnicas podrán resecar parcialmente la uña pero siempre se deberá trabajar sobre la matriz ungueal (fábrica de la uña) para conseguir los efectos deseados.

Podría decirse que hay factores que predisponen esta situación, y ellos son:

*Zapatos inadecuados *Mal posición de los dedos *Uñas demasiado curvas *Uñas hipertroficas. o aumentadas de tamaño.

Generalmente los varones adolescentes son los más frecuentemente afectados y rara vez se observa en lactantes, quienes en general no requieren cirugía y la resolución suele ser espontánea a medida que el niño crece.

Recomendaciones:

Los pacientes que padecen uñas encarnadas deben consultar a la brevedad Cuando este tratamiento fracasa es conveniente dar participación al cirujano infantil o traumatólogo. La prioridad del tratamiento médico higiénico es controlar la infección. Es recomendable que las uñas sean cortadas en forma recta por su extremo distal, sin redondear sus bordes. El podólogo puede durante un cierto tiempo ser una pieza clave para controlar este último punto.

www.pediatraldia.cl

Dr. Pedro Barreda

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