20 de septiembre de 2010

no al maltrato

Posted by debymigue | 20 de septiembre de 2010 | Category: |

Nos sorprenderíamos de descubrir la gran cantidad de mujeres que conocemos y que están sufriendo algún tipo de maltrato por parte de sus parejas, aún sin nosotras ni sospecharlo.

El maltrato nace sigilosamente, casi sin darnos cuenta, y a cualquier mujer puede sucederle. Suele comenzar con algo pequeño, por parte de un buen hombre que simplemente está teniendo un mal día y por eso sentimos que hay que dejarlo pasar por alto…

En mi cara de niña buena tengo tatuado en violeta tu puño y en mi alma, como una daga tu traición. Aunque el amor haya sabido tener tu nombre, hoy elijo perdonarte pero sacarte de mi vida para siempre. Me elijo a mí.

Tal vez alguna vez hayas sido víctima de maltrato físico o emocional y te has encontrado entre la espada y la pared, con el dolor acuestas, la vergüenza tóxica y miles de preguntas sin respuestas. Sin saber a dónde ir, a quién contarle, en quien confiar; buscando esa persona que te preste una escucha efectiva y activa; sin que elabore juicios sobre la situación. Ellos pretenden ayudar, pero entre sus críticas y maldiciones generan más daño a lo vivido.

El maltrato comienza en una relación a partir de la falta de respeto que uno o ambos se disipan; por supuesto que no es una “causa que lo justifica”, pero si es un motivo que lo alienta.

Generalmente en las discusiones, los gritos, los insultos y los desplantes se va sembrando el terreno para un futuro maltrato.

Denomino maltrato a todo “trato o forma de vincularse el otro conmigo que no es conforme a mi escala de valores o principios”.

Muchas veces es algo que sucede al inicio de la relación, y lo dejamos pasar como un descuido, algo como un grito inapropiado, un portazo, un acuerdo roto… y lo excusamos pensando que es por la presión del trabajo o el ritmo acelerado de la vida.

Conforme sigue pasando el tiempo aparecen otros “síntomas” de que algo no está funcionando bien; ahora lo miramos con cierto asombro, es evidente que la relación está padeciendo un virus; y ese virus condiciona la comunicación. Quizás en alguna fiesta, unas copas de más, y al regresar, “gritos”, “reclamos”, “ reproches”, “algún objeto que se arroja”, “un empujón”… no debemos dejar pasar esto por alto, sin embargo, los momentos románticos, los buenos recuerdos, las caricias, los proyectos, tienen un peso particular cuando empezamos a fantasear con la idea de poner un límite. Tras varias situaciones incómodas como estas, acaba llegando la violencia física o la agresión psicológica, se vuelve algo común y no hay vuelta atrás.

En este lapso de tiempo hemos elegido mirar hacia otro lado, negar lo que estaba sucediendo, evadir, y hasta medicar los conflictos con pensamientos positivos, optimistas “ya va a cambiar”, “me va a pedir perdón”, “se va arrepentir”, “todos pasamos por malos momentos”. Incluso las creencias que sostenemos respecto de lo que deber ser una pareja también nos ponen en riesgo, muchas veces creemos que “las mujeres tenemos que entender ciertas debilidades masculinas”, o que “el amor es más fuerte”.

Si bien es cierto que “el amor es más fuerte”, ese amor debe ser el amor propio. Piensa, ¿por qué deberías aceptar que otra persona te haga sufrir? Puede suceder que de golpe que te hieran, que llegue en forma inesperada “ese grito, la mentira o una bofetada”, la primera vez es casi imperceptible, luego todo depende de tu manera de canalizar lo que ha sucedido.

A veces la gente suele pedir segundas oportunidades, pero ¿estás preparada de corazón para ofrecerla? No te aproveches de ese “borrón y cuenta nueva” para conjurar tus heridas y sed de venganza. No es bueno para ti. Y si alguna vez, has sentido sentimientos tóxicos contra tu agresor, no te envuelvas en culpas; es natural y sano, reaccionar de esa forma ante quién nos maltrata, humilla, hiere; lo anti-natural es aceptar que esa violencia forma parte del Amor.

No te confundas: el amor no daña, no lastima, no atormenta; es una emoción básica del ser humano, un eterno estado de paz y equilibrio. Sin embargo conocemos más de los dedos de las manos de parejas que cotidianamente hablan otro lenguaje diferente al amor, y hacen todo en nombre del Amor. Cuando nos relacionamos con ese otro, lo hacemos desde “quienes somos” y “desde lo que tenemos”, si en nosotras hay incontables frustraciones, dolor, carencias, resentimientos; trasladamos en nuestras parejas todo esa carga que nos pertenece, puesto que somos un mundo en contacto con otro mundo y de ese encuentro surge el lazo.

Por eso es fundamental antes de iniciar una pareja, saber quiénes somos y qué queremos para la vida. Muchas mujeres con autoestima desequilibrada, aceptan la agresión de sus hombres conforme a la idea de que ellas no merecen cosas buenas o que no son lo suficientemente valiosas para que esa persona las trate con cariño.

No hay ninguna razón válida para que tú dejes que otro te dañe. Las personas que nos rodean tienen concepciones diferentes acerca del amor, la pareja, y la convivencia, y es aceptable, todos somos observadores únicos de la vida; comprender esto no implica “aceptar” para tu vida y proyectos “golpes, manipulación, gritos, insultos”.

Tú eres valiosa, y la única persona que tiene la autoridad para asignarse un valor. Tú eres tu mejor joyero, y tú eres a la vez la piedra preciosa más apreciable que existe.

Las relaciones comienzan con esperanza, empezamos una nueva vida junto al hombre que amamos, ya no hay secretos pues por fin tienes un cómplice, un amigo… ya tienes un amor, y tu alma está descubierta ante esa persona. Así vivimos cada día con mucha alegría, con esperanza, con fe de que vamos a llegar mucho mas allá en la relación, parece que todo fuese perfecto, el hombre perfecto, la relación perfecta, todo encaja en nuestras vidas…

Quien no te valora, no te merece Hay muchas relaciones de pareja y matrimonio en las que el respeto a la mujer no existe, son tantas que también podría ser tu caso o la de alguien que conoces.

Quien no te valora, no te merece. Eso es algo que toda mujer y persona debiera tener en mente. Y el respeto empieza por una misma, que se te valore o no depende de ti.

Pero sucede también que muchas veces esos sueños realizados, esos sueños de amor que se han cumplido, se rompen. Tras ello viene la desilusión, ya no te mira, ya no te valora, ya no te llama, o si lo hace es cuando él quiere y no cuando tú le necesitas… ya nunca está para ti y te ves envuelta en absoluta tristeza e impotencia de no saber que hacer.

Y es justo que te sientas enfadada, lo has dado todo, no te has quedado con nada, y de pronto todo se ha roto. ¿Donde fue que perdiste el rumbo?

¿Por qué te dejas pisotear? Muchas mujeres viven esta lacra de verse menospreciada y vejada, insultada por su pareja, relaciones en las que ya no hay respeto. Pero más triste que todo esto es que permites que se te atropelle. Eso es lo más grave, nadie puede ni tiene el derecho de insultar tu persona, no lo consientas, no permitas que en nombre del amor te hagan pedazos a ti y a tu dignidad.

Algunas características comunes de hombres que no te valoran:

  1. Nada de lo que haces le gusta.
  2. Critica todo, hasta tu forma de vestir.
  3. Ya no te deja tener amistades, te controla en todos los aspectos.
  4. Te pone en evidencia ante otras personas.
  5. Después de lograr que le amaras, ya no te hace caso.
  6. No responde a tus llamadas.
  7. Evita cualquier encuentro para no tratar temas serios.
  8. Se deja querer, hasta las entradas del cine la pagas tú.
  9. Ya no tiene detalles, al contrario, se piensa que se “merece” que todo lo pagues tú.

Si identificas a tu pareja en casi todas estas características, entonces no dudes en bajarte de ese tren, en la primera estación bájate. Es mejor sufrir un tiempo que estar con un tipo así toda la vida. No te merece, no te valora, no te quiere, sólo le sirves para sus gustos. Tú no tienes que vivir una vida así, no eres cualquier cosa, eres mujer creadora de amor, de bondad y tropezar con este tipo de personas sólo te hará mal.

Tú misma debes retirarte de su vida, te mereces un buen amor, una buena relación, no tienes porqué estar todos días soportando que hieran tu corazón.

Si te respetas a ti misma llegará el día en que una persona que te dará tu lugar y sabrá valorar lo que eres. Te valorará por ser tú misma, no por lo que tienes. No permitamos que nadie sufra de esta manera, esos hombres no valen la pena, deja esa vida y no te olvides, hay que tener DIGNIDAD, sólo así podrás salir adelante con estas relaciones tan nocivas.

Mereces que te amen y no te lastimen, mereces respeto así como toda mujer lo merece, por algo eres mujer, y esa palabra vale mucho. Puedes permitirte perderlo todo en la vida, menos la dignidad, eso es lo que realmente hace daño, no lo permitas nunca, y si ya lo perdiste nunca es demasiado tarde para recuperarlo. Mereces dignidad.

Recuerda: ¡Quien no te valora, no te merece!

Consejos para evitar las relaciones en las que emocionalmente te tratan mal Muchas hemos estado en una relación tormentosa donde nos hemos sentido maltratadas, muchas lo estamos, y muchas lo estaremos.

En este artículo: ● 10 formas de detectar si tu pareja podría ser un controlador abusivo. ● 5 consejos para encontrar al hombre correcto.

¿Por qué nos cuesta tanto evitar las tormentosas relaciones con hombres que hacen que nos sintamos emocionalmente controladas, manipuladas y maltratadas?

Pareciera que a todas las mujeres establezcamos al menos una vez en la vida, una relación con un hombre que nos hace sentirnos emocionalmente maltratadas, controladas y agobiadas.

Nadie quiere una relación así, sin embargo demasiadas veces acabamos con estos hombres, incluso casándonos con ellos. La cosa es que no nos damos cuenta de cómo son realmente hasta que es demasiado tarde, nos encontramos necesitadas de amor por lo que nos cegamos, o nos ocultan mejor, cómo son realmente. Si necesitamos sentirnos amadas, y alguien nos hace sentirnos así, nos resultará difícil andar buscándole “los tres pies al gato”.

Otro motivo por el que nos es tan fácil acabar en este tipo de relaciones en el que somos psicológicamente maltratadas puede ser porque desde la niñez lo hemos vivido en el seno de nuestras propias familias, con padres que abusaban y chantajeaban emocionalmente el uno del otro, o posiblemente incluso de los niños. Si tus padres pasaron dificultad en su relación por el maltrato psicológico y el abuso emocional, las probabilidades de que tú caigas en lo mismo, aumentan.

Así pues, no está de más buscar detalles que debieran alertarnos y ayudarnos a identificar si una relación pudiera ser inconveniente o emocionalmente abusiva:

10 señales de que tu pareja es o acabará siendo un maltratador emocional:

  1. Se comporta controladoramente: Él siempre intenta controlar, o por lo menos influenciar sobre tus opiniones y decisiones.
  2. No le gustan tus amistades: Por lo general, pareciera que intente restringir tus relaciones de amistad, incluso de trabajo. Como si no no hiciese gracia que te hables con ellos.
  3. Te separa de tu familia: Al igual que con los amigos, te hace sentirte mal por cualquier comunicación que tengas con tus padres y hermanos. Siempre tiene algo que criticar de ellos, por lo que sentirse ofendido, y con lo que hacerte sentirte mal por apoyarles pues “te pondrías de su lado”, “contra él”.
  4. Cuestiona tus valores e ideales: Encuentras que te es difícil ser fiel a todos tus principios, valores, ideales y creencias religiosas. En este sentido, te das cuenta que por amor a él, y para que no se sienta mal, ya no eres tan fiel a tus valores como antes.
  5. Es muy dominante con los pequeños de la casa: Esto puede incluir a los hijos cuando se tienen, animales de compañía, etc.
  6. Te anima a ser más dependiente: En lugar de darte lugar, ayudarte a madurar y obtener mayor independencia, está logrando que dependas más y más de él.
  7. Logra que hagas cosas que no quieres hacer: Por amor a él, se ha salido con la suya y has tenido que hacer cosas con las que no te sientes cómoda, cosas que realmente no querías hacer y no te parecen bien.
  8. Siempre tiene que salirse con la suya: Cuando no logra salirse con la suya, te castiga emocionalmente, y a veces incluso pretende castigarte. El chantaje emocional es el pan cotidiano de la relación.
  9. Se enfada fácilmente y le cuesta calmarse: Se enfada casi por cualquier cosa, a veces pareciera que todo le molesta… y lo peor es que es casi imposible calmarle y hacer que lo deje pasar.
  10. Tiene adicciones: Puede que le guste beber, tal vez drogarse o incluso algunas adicciones más morbosas relacionadas con el sexo. Seguramente no lo admite y lo intenta ocultar.

5 Consejos para evitar acabar en una relación tormentosa con un hombre que te maltrata emocionalmente:

  • No pretendas cambiar su forma de ser: Todas las personas adultas conocemos este consejo, nos lo han repetido muchas veces: “No pretendas cambiar a tu pareja”… pero por el motivo que sea, siempre pensamos que “nosotras sí podremos lograr cambiarle”, “sólo necesita un poco de…” ¡No! Somos como somos, él también. No seas ilusa, cuanto más intentes cambiarle, menos cambiará, es ley de vida. Date cuenta de que los defectos y manías tienden a agrandarse con el paso de los años, no al revés. Piénsalo antes de que sea demasiado tarde.
  • Observa su historial: Observa su historial amoroso, familiar y contigo misma. Si anteriormente ha estado en relaciones que han resultado ser emocionalmente agobiantes para sus ex, tenlo muy en cuenta. Investiga. Observa también su historial familiar, aunque podemos ser diferentes tendemos a parecernos a nuestros padres y a reproducir lo que nuestros padres hacían, ¿cómo se llevan sus padres? Si ya ha sido un poco abusivo contigo, tienes totalmente garantizado que lo será mucho más después de casarse contigo.
  • Toma tu tiempo para conocerle bien: No tengas prisa, especialmente si tienes alguna duda en este sentido. Al principio de toda relación todo es bonito, vemos la vida en rosa por muy oscura que esté. Eso ocurre porque estamos enamoradas, bajo el hechizo del nuevo amor. Permite que pase un tiempo sin afianzarte demasiado con él, toma tu tiempo para conocerle mejor. Es muy fácil ponerse una careta de santo al principio de una relación, pero no se puede llevar siempre. Te conviene descubrir su careta (si tiene) antes de estar totalmente unida a él, especialmente en matrimonio. Toma tu tiempo, si la relación es saludable sabrá perdurar.
  • No le permitas aprovecharse de ti: Es un error permitir que alguien se aproveche de ti, especialmente cuando supuestamente es “por amor”. No permitas que te utilice, te manipule o tome control de tu vida y relaciones. Te debe querer con todo, y eso incluye a tus amigos, familiares, creencias, valores y prioridades en la vida. Si se está aprovechando de ti, no te conviene. Así de claro. No dejes que te chantajee emocionalmente.
  • Respétate a ti misma: Mereces tener un amor que te haga sentirte bien contigo misma, tal como eres, sin cambiarte ni controlarte. Mereces un amor alegre, del que se pueda disfrutar y te haga sentirte con fuerzas renovadas. Evita continuar cualquier relación que haga lo contrario contigo, que te haga sentirte menos, desprotegida y dependiente de él. Si quieres un buen amor comienza por respetarte a ti misma, como mujer valiosa y bella que eres para encontrar a alguien que te respete así sin hacerte sentirte mal e incómoda con quien eres, lo que haces o tienes que sacrificar.

Toda mujer es bella y merece la felicidad. No te contentes con menos, no aceptes migajas, no permitas que te falten en respeto controlándote y juzgándote hasta los pensamientos. Demasiadas mujeres han cometido ese error ya, posiblemente tú misma conozcas varias parejas así, no seas una más. Concédete el tiempo para tomar la decisiones bien, sin apresurarse, estando totalmente segura de que la persona a la que amas sabrá hacerte feliz, amada, y darte el lugar que te corresponde como mujer digna que eres.

El sutil abuso emocional / psicológico Generalmente, al hablar de abuso y maltrato siempre pensamos en los golpes físicos evidenciados por los raspones, moretones e incluso sangre que hace más demostrable la existencia de abuso cuando es denunciado.

Pero hay otro maltrato que no es tan fácil de ver con los ojos, el maltrato emocional y psicológico, que a veces puede ser igual de malo o peor…

Hay muchas maneras de ejercer el maltrato psicológico, o emocional, que es tan negativo o más que el maltrato físico, esta clase de maltrato se puede dar en cualquier persona o en cualquier terreno, pero los casos más recurrentes se dan en la familia misma;Abuso verbal por ejemplo, los padres pueden estar abusando psicológicamente a sus hijos aun sin darse cuenta de ello, hay personas que se sienten más poderosas y lo hacen ver por medio del abuso.

Muchos hombres tienen por costumbre ignorar los sentimientos de su pareja, muchas veces inconscientemente puede llegar incluso a ridiculizarla en lo que a ella le duele, en sus creencias y su apariencia o en su “ignorancia” acerca de ciertos aspectos de la vida diaria. Nunca está contento con la que la mujer hace o simplemente no acepta cuando algo está bien hecho con el único fin de no darle los meritos que merece; grita constantemente para intimidar y provocar el miedo en la mujer, ejerce tanto dominio sobre la mujer que no le importa humillarla y se niega a compartir con ella en público, aduciendo que es una “inculta que no lo merece” y está siempre amenazante con gestos o lenguaje corporal para intimidar a la mujer y conseguir que ella haga lo que quiere y cuando quiere.

El hombre que hace a una mujer sentirse “inservible” dependiente, sin control ni voluntad en sus actos, sin control de su propia vida, que le niega el derecho de trabajar o de comunicarse con su familia, está ejerciendo abuso psicológico con efectos negativos que pueden eventualmente impactar en la familia especialmente en los hijos, quienes a su vez, también son víctimas de abuso psicológico al igual que la madre.

El abuso verbal o psicológico, se puede identificar si le ponemos atención a estas señales:

  • Es celoso y sin tener bases, te acusa de ser infiel.
  • Te mantiene aislada de familiares y amigos.
  • Te controla todos tus movimientos, salidas y entradas.
  • Se muestra agresivo en tu casa, pero es muy “bueno’’ y amable con otras personas.
  • No le puedes preguntar, pedir o reclamar nada porque tiene un temperamento explosivo, se enfurece fácilmente, y te amenaza con dejarte sola.
  • Te culpa por la forma que te trata, aduciendo que todo lo haces mal.
  • Si algo va mal te atribuye sus propios errores evitando tomar responsabilidad de sus acciones.
  • Se pone agresivo con sus hijos cuando hacen alguna “travesura’’.
  • Constantemente te insulta, grita, y hasta utiliza un lenguaje soez y ofensivo.
  • Tiene tendencia a negar el abuso, lo minimiza, para hacerte quedar como mentirosa.
  • Te presiona para que abandones la casa, pero si te vas te ruega que regreses, prometiendo cambiar.
  • Te recuerda constantemente que los hombres tienen derecho sobre la mujer y que la mujer tiene que obedecer a su hombre.
  • En conclusión: vive amenazando.

Una persona puede abusar para ganar control, para sacar sus frustraciones, impotencias o cólera contra algo o contra alguien. Lo hacen con la persona que juzgan más débil o la más cercana en la que confía, que cree todo lo que le dice, y más aun, lo hace con la persona o personas que le aman. Muchas veces justifican el abusar a su pareja con diferentes excusas, desde la manera que fueron educados y por lo que vieron en su hogar donde aprendieron a percibir a la mujer como propiedad.

Lamentablemente la única manera de ayudar a la victima del abuso es hablando con ella, sin embargo se dan casos en que la mujer misma no se da cuenta del maltrato que está padeciendo porque muchos de estos fenómenos se dan de una forma muy sutil por parte de quien lo ejerce, haciendo aparentar el abuso como si fuesen cuidados hacia su pareja por amor, por su propio bien y por protegerla. Es común asegurarse así de que nunca salga a trabajar, mucho menos a estudiar, la mantienen lo más alejada posible de personas que podrían ayudarla, o la convence que las cosas que pasan y se hablan dentro del hogar, son cosas privadas y ninguno tiene porqué enterarse.

Muchas veces pensamos que no podemos ni debemos involucrarnos en “problemas de pareja” pero hay muchos casos que no se deben ni se puede ignorar.

Si estás siendo victima de abuso psicológico, emocional o físico, no lo calles, habla con la persona que te sientas más cómoda, pregunta, infórmate, lee, si sientes que algo no es normal, si te sientes aislada y negada de tus derechos como mujer, denuncia, en algunos países el abuso psicológico esta clasificado como un crimen en contra de la integridad física y mental de la mujer abusada, ninguno tiene derecho para matar tus sueños, ni limitar tu progreso, tu vida te pertenece, el mundo es bello y tienes derecho de disfrutarlo.

Denuncia mujer, no calles el abuso psicológico.

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